¿Qué es un camarote garantizado?

A la hora de reservar un viaje en un crucero, existen muchas modalidades de alojamiento. Por norma general, los cruceros cuentan con diversos tipos de camarotes, de los que, evidentemente, dependerá el precio final de tu viaje. Pues bien, cuando reservamos un camarote, seguramente nos llamará la atención el concepto de camarote o cabina garantizada, normalmente con GYT (siglas en inglés).  Esto es lo que conocemos como camarote garantizado, es decir, una cabina que no es definitiva, que no se nos ha sido asignada aún.

Camarotes de un barco

¿Qué son los camarotes garantizados?

La gran peculiaridad de este tipo de reservas es que el precio es bastante más reducido. Se pueden encontrar auténticos chollos en cruceros por todo el mundo. Al reservar este camarote sin asignar, estaremos pagando por una de las distintas categorías del barco. Sí, puede ser un camarote exterior, con balcón, interior etc. Ahora bien, en ningún momento conoceremos la ubicación exacta. Tan sólo lo sabremos pocos días antes de la salida del crucero.

Si bien es cierto que a mucha gente esto le puede generar ansiedad, otros aprovechan sus ventajas; y es que las navieras intentan incentivar este tipo de camarotes por una sencilla razón: les permite vender con más facilidad todas las cabinas, premiando con precios mucho más reducidos a quienes optan por no escoger la ubicación exacta de su camarote (dentro siempre de su categoría).

samsara balcón

Si decides reservar tu camarote de una forma convencional o tradicional, podrás elegir exactamente la ubicación y asignación del camarote. Esto es interesante para las personas que tienen claro que necesitan un espacio concreto del barco (personas que se marean, personas con movilidad reducida etc.); no obstante, las personas que reserven un camarote en garantía solo tendrán la confirmación de ese camarote en la categoría elegida. La cabina final no será asignada hasta que el crucero considere que ya están todas las localidades vendidas o queden pocos días para zarpar.

Podemos ver que el funcionamiento de este tipo de reservas es sencillo. No obstante, los camarotes garantizados siguen generando desconfianza en la gente. No todo el mundo se atreve a reservarlos, y la verdad es que es una lástima. Ojo, también es cierto que no hay un sistema estándar en la asignación final. Cada naviera tiene sus propias políticas a este respecto. Por tanto, si estamos interesados en los camarotes garantizados, quizá debamos informarnos en cada naviera acerca de su política de asignación para no tener sorpresas de última hora.

Ventajas de reservar un camarote garantizado

Aún así, aunque cada naviera trabaje de forma diferente, podemos decir que hay ventajas estándar que todas respetan. Para empezar, el precio, que la mayoría de las veces (por no decir siempre) será más bajo, bastante más bajo.

 Posible descuadre, pulse en Cerrar y luego en Recalcular

Otra de las ventajas es que, al ser un camarote garantizado en una categoría, si no quedan camarotes de esa categoría, deben alojarte en un camarote de categoría superior. Con estas reservas te aseguras de que jamás tendrás una cabina de categoría inferior, por lo que podrías encontrarte, sin comerlo ni beberlo, alojado en una suite sin haberla reservado.

Además de estas ventajas, hay que decir que, al dejar este tipo de asuntos de las manos de la naviera, no tendremos que perder el tiempo buscando una ubicación o camarote específico. Además, podemos descubrir nuevas ubicaciones y tipos de camarotes, si es que somos cruceristas asiduos. Una sorpresa en cada viaje, sin duda.

¿Son todo ventajas? Bueno, quizá no. Si buscas una ubicación específica, por cualquier motivo, con este tipo de reservas no la vas a tener. Además, si tu camarote necesita unas características especiales, como acceso de silla de ruedas o incluso puertas comunicadas, tampoco vas a encontrarlo ni estará garantizado.

Los riesgos existen; y es que, igual que te puede tocar una suite con balcón, también podrías estar alojado en un camarote con una ubicación un tanto ruidosa. Pero en este mundo hay que correr riesgos ¿no?

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