Qué ver en una escala en Ámsterdam

Si realizamos un crucero fluvial y tenemos la gran suerte de hacer escala en Ámsterdam, nos esperan muchísimas sorpresas y una jornada realmente agotadora. Para empezar, recordemos que Ámsterdam es conocida como la Venecia del norte. Es una ciudad holandesa con más de 1.000 puentes y 75 km de canales. Sí, podemos comenzar la visita apreciando algunos de estos canales y viendo sus más de 2.500 casas flotantes.

Canales en Amsterdam

¿Qué podemos ver en Ámsterdam?

La mejor opción es ver el Grachtengordel, que es como se llama el anillo de los tres canales más importantes de Ámsterdam. Los tres canales que lo componen son Prinsengracht, Keizersgratch y Herengracht. El más bonito es el de Herengracht, pues a las orillas de este canal encontramos algunas de las mansiones más bonitas de la ciudad.

Cuando te canses de canales puedes dirigirte a la Plaza Dam. Es la plaza más importante de la ciudad. El lugar en el que se encuentran mezclados turistas y residentes. Un punto importante que, además, cuenta con un gran obelisco de 22 metros de altura, construido en homenaje a los holandeses que murieron en la Segunda Guerra Mundial. En esta plaza también está el Palacio Real. Fue construido entre 1648 y 1655. De estilo neoclásico, fue usado desde sus orígenes como Ayuntamiento.

En esta plaza también encontraréis la Nieuwe Kerk, o iglesia nueva. Es uno de los templos más importantes de la ciudad. Fue construida en el siglo XV y en su interior, rodeados de vidrieras y arcos apuntados, se han celebrado numerosas bodas reales y coronaciones de los monarcas de Holanda desde el año 1814.

Y ahora es el momento de hablar de uno de los barrios más turísticos de la ciudad, el conocido como Barrio Rojo de Ámsterdam. Este barrio es famoso por sus luces de neón y sus escaparates. También porque la prostitución en Ámsterdam es legal, y aquí, en este barrio, se concentra su actividad. Este barrio se sitúa en la parte antigua de la ciudad, una zona que es visitada por los curiosos turistas que se asoman para ver algo que, para muchos de ellos, es insólito.

Otra muestra de lo insólito de este lugar es que en pleno corazón del Barrio Rojo se levante la Oude Kerk. Se trata de la Iglesia Vieja, construida en el año 1302 y el edificio más antiguo de toda la ciudad. Una iglesia que se rodea de luces de neón y escaparates llenos de mujeres. Todo junto forma un espectáculo, cuanto menos, curioso.

Amsterdam

Si queremos ver una zona un poco más tranquila y alejada de todo lo anterior, hay que visitar el Begijnhof. Se trata de un conjunto de elegantes casas que fueron levantadas en 1346. Su finalidad era la de albergar a una hermandad femenina católica laica. Las conocidas como beguinas.

En el interior de este complejo encontrarás diferentes edificios que podrían ser interesantes, como por ejemplo, la casa más antigua de la ciudad. Está en el número 34 del vecindario. Data de principios del siglo XVI y podemos decir que, a día de hoy, es una de las dos únicas casas que quedan en la ciudad con la fachada de madera. El motivo es que este tipo de construcción, que antiguamente era bastante habitual, fue prohibida en 1521 por la facilidad que tenían a la hora de incendiarse.

Museos de Ámsterdam

Ahora bien, no podemos pasar por Ámsterdam y no visitar ningún museo. En esta ciudad encontramos algunos de los museos más importantes de Europa. Es evidente que tendremos que elegir, pues verlos todos en una jornada sería imposible. Una buena elección sería, por ejemplo el Rijksmuseum. Es el Museo Nacional y está considerado como el más importante de Holanda. Entre sus obras, destaca la mayor colección de cuadros del Siglo de Oro holandés.

Evidentemente, si somos amantes de Rembrandt tendremos que visitar la Casa Museo Rembrandt. Es el lugar en el que vivió, pintó y sorprendió al mundo como uno de los artistas holandeses más importantes de todos los tiempos. Si por el contrario, prefieres a Vang Gogh, acércate hasta el Museo Van Gogh, el segundo museo más visitado de la ciudad con un sinfín de obras de este fascinante artista.

Río Rhin, Amsterdam

Por último, no te olvides que en Ámsterdam puedes visitar la Casa de Ana Frank, uno de los edificios más significativos, en el que vivió esta niña con su familia durante la invasión nazi y antes de su trágico final.

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