Hoteles flotantes

Boatel situado en Praga

Ya no hace falta irse de crucero para dormir mecido por las olas. Cada vez es más común encontrar “hoteles flotantes” en los que podemos alojarnos por una sola noche, sin renunciar a las comodidades que ofrece un hotel “tradicional”, es decir, sobre suelo firme.

Se trata del boatel, un nuevo concepto de hotel que se está poniendo de moda en los últimos años ya que suponen una alternativa a la falta de espacio al que se enfrentan muchas ciudades durante la celebración de grandes eventos, como unos juegos olímpicos o una cumbre mundial, pero también son una opción para aquellos que quieren pasar una original noche fuera de casa.

Según publica la sección de viajes del Nuevo Herald, ciudades como Budapest, Praga, Amsterdam, Estocolmo, Gante o Vancouver ya cuentan con boateles, y todo indica que otras muchas se sumarán a la iniciativa ya que la demanda de este tipo de alojamientos es cada vez mayor.

En cuanto al coste, el precio de una habitación doble oscila entre los 50 y 90 euros, si elegimos un barco “normalito”. Si lo que queremos es sentirnos por un día como los protagonistas de piratas del Caribe y pasar la noche un buque histórico, el precio puede situarse entre los 200 y los 400 euros, dependiendo de la época del año en la que reservemos.

Y como ocurre con los hoteles tradicionales, podemos encontrar boateles para todos los gustos, como el Amstel Botel Bv, situado al norte de Amsterdam, zona conocida por sus actividades culturales, o el  Eco Hostel Andrómeda en Gante, en el que podemos alojarnos por menos de 70 euros la noche y disfrutar de una sano desayuno procedente de cultivo biológico y de comercio justo.

Además, los boateles son una forma de reciclar embarcaciones que ya son demasiado antiguas para navegar pero que aún están en buen estado, como es el caso del “Lilla Marras”, un barco de rescate de Inglaterra que durante más de 20 años estuvo al servicio de las fuerzas especiales salvando vidas en operaciones de rescate, y que ahora ha sido acomodado como un acogedor hotel situado en el puerto holandés de Harlingen.

Foto/Flicker de Jim Linwood

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