Qué ver durante la escala en Palermo

catedral de Palermo

Palermo, capital de Sicilia, es una hermosa ciudad a la que muchos barcos llegan durante sus trayectos por el Mediterráneo. Lo cierto es que es un destino espectacular, pues su larga historia milenaria, la ha enriquecido con una ingente cantidad de patrimonio artístico y arquitectónico; y es que en Palermo se nos acumularán las visitas, siendo necesario muchas veces elegir entre varias opciones.

Así, en Palermo podemos realizar un gran recorrido por la historia, visitando desde restos púnicos hasta casas de estilo Art Nouveau, pasando evidentemente por otros estilos y épocas como el árabe, normando, barroco o neoclásico. Sin duda una ciudad rica y bella que se convertirá en una de las escalas más esperadas de nuestro viaje.

Esta variedad se debe a que Palermo ha sido ocupada por muchas culturas diferentes tales como los cartagineses, romanos, bizantinos, árabes, normandos, españoles y austríacos. Todos ellos dejaron su huella particular, dando forma a una ciudad plagada de recuerdos labrados en piedra.

Muchos son los rincones con historia que podremos encontrar en nuestro recorrido por Palermo. Así, podemos destacar, por ejemplo, las famosas Catacumbas de los Capuchinos. Se trata de unas catacumbas ceremoniales que se ubican bajo el monasterio de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos. Este lugar fue originalmente un cementerio. Posteriormente, los monjes excavaron criptas subterráneas y comenzaron a embalsamar a sus muertos. Si bien es cierto que al principio estaba destinado tan sólo para el sepelio, con el tiempo las familias de Palermo solicitaron enterrar a sus familiares allí.

Estas catacumbas cuentan con unas 8.000 momias, entre las que encontramos al Coronel Enea Diguiliano, Salvatore Manzella, Lorenzo Marabitti o el hijo del rey de Túnez.

Palermo cuenta también con un sinfín de templos. Por ejemplo, podemos destacar la Capella Palatina que es una de las visitas obligadas en la ciudad. Es una pequeña capilla que fue construida entre 1130 y 1140 por Roger II. Con un estilo bizantino cuenta con tres ábsides, muy común en este tipo de arquitectura. Además, también cuenta con seis arcos ojivales los cuales descansan en columnas clásicas.

Está dedicada a San Pedro y posee también una cúpula basilical y un sinfín de mosaicos y obras de arte que le confieren un aspecto muy llamativo.

También debemos destacar la catedral de Palermo. Este templo fue originalmente una basílica bizantina. No obstante, en 1185 el arzobispo de Palermo mandó levantar un gran templo con forma y planta basilical. Al parecer, su misión era clara, competir con la Catedral de Monreale.

Está ubicada en un lugar considerado como sagrado desde la época de los fenicios, y destaca, entre otros, por su portada Sur, realmente bella de un estilo gótico catalán bastante notorio. El interior y su cúpula fue trabajo de los españoles neoclásicos del siglo XVIII, sobreviviendo sólo de la época medieval dos capillas.

También podemos pasear alegremente por la ciudad, encontrándonos hermosos rincones como Los Quattro Canti. Se trata de una plaza octogonal situada en el cruce entre la vía Maqueda y il Cassaro.

Es esta una plaza bastante concurrida, construida en 1608 en un claro estilo barroco español. Los palacios que la rodean llaman la atención por sus fachadas cóncavas que combinan los órdenes dórico, jónico y corintio. Asimismo, en cada esquina encontramos fuentes, las cuales representan las cuatro estaciones.

Si de fuentes hablamos, no podemos perdernos la Fontana Pretoria. Está situada en la Plaza del mismo nombre y es, sin duda alguna, la fuente más curiosa y visitada de la ciudad.

Está ubicada en el centro de la plaza y destaca por contener pilas en tres niveles concéntricos, rodeados por estatuas que representan monstruos, animales de la mitología, los cuatro ríos de Palermo, el Oreto, el Papireto, el Gabriele y el Maredolce. Antiguamente se conocía como la fuente de la vergüenza por la desnudez de sus estatuas.

Evidentemente, Palermo también es lugar de palacios. Así, encontramos, entre otros, el Palazzo Abatellis. Se trata de un edificio del siglo XV que destaca por ser un ejemplo excelente del estilo gótico catalán. Este palacio cuenta con 16 salas en las que se exponen las obras de la Galleria Regionale della Sicilia. Así, podremos ver, entre otros, el Triunfo de la Muerte, La Anunciación de Antonello da Messina, Tríptico Malvargna de Jan Gossaert o Crucifijo de Pietro Ruzzolone.

Otro hermoso palacio es el Palacio de los Normandos o Palacio Real. Es aquí donde encontramos la capilla palatina. Además, en sus sótanos podremos visitar la Muralla Púnica.

Por último, nos gustaría destacar otros lugares de interés en Palermo, sus teatros. Los más importantes son el Teatro Politeama Garibaldi, con una fachada neoclásica y cerramiento curvo, y el Teatro Máximo, con grandes leones laterales que lo custodian día y noche.

Estas son tan sólo algunas de las atracciones más recomendables. No obstante, lo cierto es que Palermo cuenta con un sinfín de opciones. Afortunadamente, en los cruceros nos informarán al detalle de todas ellas.

Foto vía: mauro9

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