La Goleta, o La Goulette, es el puerto de la ciudad de Túnez. Ubicado a 10 kilómetros de la urbe, es una escala que nos permite conocer algunos de los puntos más interesantes del país, entre los que evidentemente destacan su capital.
La medina de Túnez es una de las visitas favoritas de los turistas que llegan a este puerto. Se trata de un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El centro de la ciudad de Túnez, un entramado de calles y pasadizos cubiertos en el que descubriremos cientos de colores, olores y sensaciones.
En la medina el comercio se respira en cada uno de sus rincones. Así, el turista podrá adquirir todo tipo de regalos, desde filigrana hasta hojalata; y es que el Gran Bazar tiene mucho que ofrecernos. Pero además, hay que destacar que la medina de Túnez cuenta con más de setecientos monumentos, entre los que encontramos mezquitas, mausoleos, madrazas y palacios.
Destacamos así la Gran Mezquita Zitouna (Mezquita del Olivo). Este lugar fue construido en el año 723 por Obeid Allah Ibn-al-Habhab. La obra tenía como finalidad celebrar la nueva capital, desde entonces sirve como lugar de culto.
También es destacable el Palacio del Bey, un palacio de lo más ecléctico con una arquitectura y decoración que nos llamará poderosamente la atención. No es el único palacio que nos encontraremos, pues lo cierto es que hay bastantes, destacando así lugares como Dar Ben Abdallah (siglo XVIII), que es el lugar en el que se aloja actualmente el Museo de Artes y Tradiciones Populares; o el Palacio Dar Hussein, residencia de príncipes.
También encontramos numerosas puertas, las que en su día eran las encargadas de dar paso a través de los muros de esta gran medina.
Si bien es cierto que aquí en la Medina tenemos mucho para ver, otros turistas prefieren escaparse a Sidi Bou Said, una de las ciudades más hermosas de Túnez, o por lo menos con mayor encanto. Si estás organizando tu visita por libre durante la escala, te recomendamos consultar nuestra guía sobre cómo ir de La Goulette a Sidi Bou Said, donde explicamos las opciones de transporte, precios y tiempos de trayecto desde el puerto.
Está ubicada a tan sólo 20 kilómetros de la capital y su nombre significa algo así como “Señor aquel que”. Lo cierto es que lo que más destaca de la localidad son las fachadas de sus casas; y es que en 1920 una ley obligó a todos los habitantes a pintar y mantener sus casas de color blanco menos puertas y ventanas, que tendrían color azul.
Así, nos encontramos con una maravillosa villa, con un aire de lo más mediterráneo que se ubica en un acantilado al borde del mar. Por tanto, las panorámicas sobre la bahía de Túnez son espectaculares.
Finalmente, otra de las grandes excursiones en este pueblo es la de las ruinas de Cartago, siendo este un destino a tener muy en cuenta; y es que Cartago fue una de las ciudades más importantes de la Antigüedad.
Fundada por los fenicios, se ubica a tan sólo 17 km de la capital de Túnez, y aunque evidentemente encontramos ruinas, lo cierto es que su magnitud puede hacernos una idea de lo que en su día fue una de las ciudades más impresionantes del Mediterráneo.
Entre ruina y ruina, también encontraremos el Museo de Cartago, un lugar que alberga tesoros de gran valor que fueron descubiertos en las excavaciones arqueológicas, así como las ruinas del anfiteatro romano, el más grande que encontramos en África.
Si nos apetece descubrir este puerto y otros más del Mediterráneo, encontraremos opciones muy interesantes con la naviera MSC Cruceros.