Qué ver en Málaga durante una escala

Vista de Málaga

Málaga es una ciudad preciosa. Un lugar estupendo en el que muchos cruceros tienen la oportunidad de hacer escala. Si estamos en una ruta en la que esta ciudad figura como puerto, estamos de enhorabuena; y es que aquí vamos a disfrutar, y mucho.

Situada en el extremo oeste del mar Mediterráneo, Málaga ha sido declarada Conjunto Histórico por su amplio patrimonio. Las razones son varias, pero principalmente podemos decir que este núcleo urbano cuenta con un amplísimo repertorio de vestigios de diversas civilizaciones. Restos que se pueden apreciar en un espacio urbano reducido. Romanos, musulmanes o fenicios son algunos de los moradores de estas tierras, y hoy por hoy podemos recordar su paso gracias a los restos encontrados y restaurados.

Partiendo del puerto, la mejor forma de conocer Málaga es paseando por su centro histórico ya que la mayoría de las atracciones y patrimonio de esta ciudad las encontramos justamente aquí, concentrados en una misma zona, ideal por tanto para visitar en un día.

Este centro histórico está delimitado por la colina del Castillo de Gibralfaro y la Alcazaba, dos de los principales monumentos de la ciudad.

La Alcazaba fue construida aproximadamente en el año 1040 sobre una colina natural que dominaba toda la ciudad. Es una de las construcciones militares de origen musulmán más importante de toda la península, y además de mostrarnos ejemplos de la arquitectura de esta época, nos regala unas vistas completamente impresionantes sobre la ciudad y su importante puerto. Murallas, puertas fortificadas y jardines árabes se abrirán ante nuestro paso.

Por su parte, el Castillo de Gibralfaro encuentra su origen en la época fenicia, antes de los romanos. No obstante, serían los musulmanes quienes le sacaron más partido convirtiéndolo en un edificio protector de la Alcazaba y uniendo estas construcciones mediante un corredor con muros que favorecía la comunicación directa entre ambas.

No podemos perdernos el Teatro Romano de Málaga, aunque será difícil, pasaremos por delante en cualquier momento. Es una edificación que en su día fue promovida por el emperador Cesar Augusto. Construida en el siglo I a.C a pies del Gibralfaro, junto a la Alcazaba, cuenta con un estado de conservación bastante bueno, propiciado también por las continuas restauraciones, todo sea dicho; y es que aquí, el patrimonio se cuida, algo que nos gusta, y mucho.

Tomémonos nuestro tiempo para poder ver la conocida como “La Manquita” una imponente catedral que comenzó a construirse en el siglo XVI y que se paralizó en el siglo XVIII. Tantos siglos han hecho que la catedral de Málaga cuente con un sinfín de estilos diferentes. Una mezcla hermosa en la que sobresale el estilo renacentista. Para los curiosos, su sobrenombre le viene dado por no estar terminada; y es que aunque pasó muchos siglos en construcción, a la catedral le falta el remate de la fachada principal y la torre sur.

Catedral de Málaga

Catedral de Málaga, la popular “Manquita”

En Málaga también encontramos museos, y no de esos que podemos pasar por alto, no. En Málaga existen museos de visita obligada como el famosísimo Museo Picasso de Málaga. En su interior, repartidas en doce salas, podemos ver una selección de lo más interesante del arte de este artista malagueño. Un sinfín de obras que nos hablan de sus diferentes épocas.

También encontramos el Museo Carmen Thyssen, abierto en 2011 y con un sinfín de pinturas españolas o el Museo Automovilístico de Málaga, con hasta 91 coches clásicos.

Podemos terminar nuestra visita en la calle más conocida de Málaga, la calle Larios. Dedicada a Manuel Domingo Larios y Larios, el encargado de la reforma urbanística de Málaga que dio origen a esta vía, fue construida en 1880 y hoy por hoy es una de las calles más animadas del centro.

En el lado opuesto a esta calle encontramos las vías comerciales más importantes, calles que en Semana Santa toman muchísimo protagonismo y que nos guían a la plaza de la Constitución, una de las más importantes de la ciudad desde la Edad Media.

Sin duda se trata de una escala estupenda, pudiendo terminarla en el puerto, tomando algún refrigerio o un plato de pescaito antes de embarcar.

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