Excursiones desde el puerto de Zeebrugge

Brujas

Zeebrugge es una localidad costera y puerto de Brujas. Está a tan sólo 12 km de la ciudad, por tanto es una parada ideal en nuestro crucero para poder visitar uno de los rincones más mágicos de Europa.

En Zeebrugge destacan sus playas, unas hermosas playas de arena que durante agosto celebran el festival de las esculturas. Durante unos días, la arena se llena de impresionantes esculturas que parecen mágicas, y que nada tienen que ver con los modestos castillos de arena, pues las dimensiones de estas piezas son mucho más monumentales.

Además, podemos visitar el parque temático marítimo, lugar en el que destaca el submarino ruso Foxtrot, que se expone al público. También podemos pasear por el antiguo mercado de pescado, dónde hoy recorremos la historia del puerto y de la industria pesquera local.

Si nos apasiona la historia, también es buena idea tomar un bus y acercarse a los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial.

Tan sólo a 22 minutos encontramos Brujas, una pequeña ciudad en la que es un auténtico placer perderse. Allí, entre canales y edificios históricos, podemos visitar lugares como la Plaza Mayor, conocida también como Markt. Este centro neurálgico de Brujas sigue manteniendo tradiciones como el mercado de los sábados. Otra plaza realmente interesante es la plaza de Burg, la segunda en importancia de la ciudad.

Es imprescindible acercarse a Belfort, la torre más peculiar y característica de Brujas. A unos 83 metros de altura, tras subir aproximadamente 365 escalones, tendremos la oportunidad de disfrutar de las vistas más impresionantes de la ciudad.

En cuanto a templos, no se nos puede escapar la visita a Onze Lieve Vrouwekerk, la iglesia de Nuestra Señora. Es la más famosa de la ciudad y cuenta con una enorme torre de 122 metros, la más alta de Bélgica.

Para los amantes de los museos, podemos visitar el Gruuthuse, alojado en una mansión medieval, o el Museo Gorening, el museo de arte más importante de la ciudad.

Otra excursión realmente interesante es la de Gante. Tan sólo está a unos 48 minutos, por lo que pasar un día aquí es completamente viable.

En Gante encontraremos lugares tan destacados como el Castillo de los Condes de Flandes, construido a finales del siglo XII por Felipe de Alsacia. Está emplazado en el corazón de la ciudad y se perfila como una fortaleza defensiva que en sus inicios servía para vigilar. Destaca por su estado actual, restaurado y con elementos tan característicos como su foso, que hoy se puede ver lleno de agua para recrear mejor el momento de su construcción.

Todo turista debe pasar por el Muelle de las Hierbas. Este es un antiguo puerto medieval y lo cierto es que entre sus edificios históricos, el hermoso canal, y las cientos de terrazas del lugar, harán de nuestra visita un momento único en el viaje.

La iglesia de San Nicolás es otro punto interesante de la ciudad. Fue construida en el siglo XIII sobre un viejo templo de 1176. En su fachada se puede apreciar toques del mítico gótico escaldiano. Su estado actual es el fruto de una restauración bastante importante, pues durante la Revolución Francesa fue saqueada, devastada y usada como cuadra de caballos, dejándola por tanto en un estado bastante lamentable.

Si queremos ver más templos, el indicado es la Catedral de San Bavón, un hermoso edificio mezcla de estilos gótico, románico y barroco. Fue aquí el lugar en el que fue bautizado Carlos I de España y V de Alemania allá por 1500. Además, en su interior podemos observar verdaderas obras de arte como La Adoración del Cordero Místico de los hermanos Van Eyck, y diferentes cuadros y piezas pertenecientes a la obra de Rubens, Lucas de Heere o Gaspar de Crayer.

Como podéis ver estas dos visitas están repletas de monumentos e historia. Es posible acceder a otras partes del país desde Zeebrugge, pues cuenta con conexiones y muchas navieras organizan otros viajes diferentes a estos. No obstante, si no hemos tenido la oportunidad de ver nunca o Gantes o Brujas, quizá sean las mejores opciones a la hora de hacer una escala en Zeebrugge.

Foto vía: Jorge Goobi

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